Seguimos con la Historia del Maratón (II)

Dejamos al pobre Filípides hace 2500 años y saltamos al año 1896. El Barón de Couvertain, promotor de las primeras olimpiadas modernas, quiso honrar la gesta del soldado griego y creó una carrera cuya distancia aproximada era la que separa la llanura de Maratón de Atenas.

Este primer maratón (bueno, el segundo si contamos el de Filípides) lo corrieron catorce griegos y cuatro extranjeros. Obviamente, lo ganó un griego, Spiridon Louis, con un tiempo de 2 horas 58′ 50″ para los 40 kms. No está mal, teniendo en cuenta que ayunó los dos días anteriores para estar fuerte y puro para la prueba. Ni pasta, ni hidratos, ni nada… y encima baja de tres horas con unas alpargatas de esparto. Para Spiridon Louis, la vida a partir de entonces estuvo llena de obsequios y reconocimientos por parte de sus paisanos.

Entonces, ¿porqué corremos dos kilómetros ciento noventa y cinco metros más de esos 40 originales? Que, además, son los más fastidiosos (salvo los últimos 500 metros que ya entras en éxtasis). Pues, como en tantas otras cosas, por nuestros amigos los ingleses. Las olimpiadas del año 1908 se celebraron en Londres y la distancia que separa el castillo de Windsor del palco del estadio de White City, en Londres, es de… ¡42 kilómetros y 195 metros! Y, a partir de ese momento, se decidió dejarlo así para siempre.

Y así pasaron los años, siguieron celebrándose olimpiadas, nuevos records… pero algo faltaba para hacer del maratón como la prueba reina del fondo: ¡las mujeres! Efectivamente, hasta los años 70 no comenzaron algunos maratones a tener clasificaciones y carreras femeninas. Incluso había debates médicos sobre si las mujeres debían correr una prueba tan larga. Y al final, afortunadamente, las cosas comenzaron a cambiar. El primer maratón olímpico femenino fue el de las olimpiadas de Los Ángeles en 1984. Lo ganó una pequeña corredora estadounidense llamada Joan Benoit Samuelson. Una verdera leyenda, una mujer increíble que luchó por participar en las olimpiadas, que ganó Boston dos veces, Chicago… y que sigue corriendo…

Actualmente, en los grandes maratones la participación femenina oscila entre el 24 y el 45%.  En España aún estamos lejos de esos porcentajes, pero cada vez hay más mujeres que se animan con esta prueba tan especial, tan dura y emocionante.

En el próximo capítulo hablaremos de los maratones populares modernos (Boston, Nueva York, Berlín, Londres, Madrid, Barcelona… Zaragoza) y, mientras tanto, seguiremos trabajando porque mujeres y hombres puedan participar en nuestro Maratón Internacional de Zaragoza.

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