Consejos para la semana previa al Maratón

Chema Artero explica los detalles de los últimos siete días antes de que el corredor afronte su gran reto del maratón y también que hacer tras cruzar la linea de meta.

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Casi todo el trabajo está realizado. Han sido casi cuatro meses antes de afrontar el desafío de los 42 kilómetros. Ahora solo queda pulir los mínimos detalles para rendir al máximo en el maratón. Chema Artero explica como tiene que afrontar los últimos siete días el corredor popular. “En los últimos 15 días antes del maratón se puede perder más de que lo que se puede ganar. No nos podemos obsesionar con hacer más volumen y hay que llegar lo más descansado posible a la carrera”. Es muy importante la hidratación y la alimentación. “Durante la última semana es capital cuidar la hidratación (2 litros como mínimo al día), así como aumentar de forma progresiva la ingesta de hidratos de carbono complejos en las comidas, como pueden ser los cereales, preferiblemente integrales y las legumbres, yendo un poco más allá de la socorrida pasta. De esta manera se consigue aumentar las reservas de glucógeno para que estén a tope el día de la carrera”, explica Chema Artero.

A continuación explica como son las sesiones físicas. “En cuanto a los entrenamientos de la última semana tienen que ser trotes cortos que no excedan de los 40 minutos. A mitad de semana se puede realizar un entrenamiento más exigente para mantener el tono muscular y mantener a raya los nervios de los últimos días. Podrían ser unas series largas con ritmos que oscilen entre un 10% más lento de la velocidad de carrera y un 3-5% más rápido. El viernes es recomendable descansar y el sábado se puede realizar un trote de 15 minutos con algunas rectas suaves y unos estiramientos”, afirma el entrenador zaragozano.

El sábado hay que nutrirse pensando en la carrera del día siguiente. “La alimentación del sábado es similar a la de toda la semana. No nos tenemos que atiborrar de pasta, ni que la cena del sábado sea copiosa, puesto que de esta manera favorecemos que nuestro sueño sea el mejor posible”. Después pasa a hablar sobre el descanso y las horas de sueño. “Las noches del jueves y sobretodo la del viernes son las más importantes. Esas noches el corredor no tiene tantos nervios y está más relajado. Se puede dormir de 8 a 9 horas. Es normal que la noche previa no se descanse bien y es fácil que se duerma unas seis horas”, dice el técnico del Running Zaragoza.

Llega el gran día para el maratón. Es la hora de levantarse de la cama. “Si la carrera comienza a las ocho y media de la mañana, lo mejor es levantarse sobre las cinco y media. En el desayuno no debe haber lácteos y se basará en infusiones, un zumo, una pieza de fruta, cereales o tostadas con aceite de oliva o mermelada. Se puede sustituir los cereales o las tostadas por barritas energéticas que se asimilan bien. Es recomendable hidratarse hasta una hora antes de que comience la carrera”, apunta Artero.

Punto esencial es el material con el que el atleta correrá el maratón. “En cuanto al material, las zapatillas, camiseta, pantalones y calcetines, no es recomendable estrenar nada el día de la carrera. No recomiendo zapatillas de competición para los atletas populares. Es mejor que utilicen unas zapatillas mixtas ligeras de entrenamiento. En corredores más pesados, recomiendo zapatillas de entrenamiento que les estabilicen y les amortiguen la zancada y puedan llegar al fin de la carrera sin más sobrecargas musculares que las provocadas por la acumulación de kilómetros”, indica.

Según la temperatura en la salida, el corredor deberá llevar más o menos ropa para la competición. “El corredor debe notar cierto fresco en la línea de salida. Si estoy confortable con la ropa que llevo, al paso de los kilómetros notaré cada vez más calor. La diferencia de temperatura de la salida a la llegada se puede pagar si llevas excesiva ropa al principio”, afirma Chema Artero.

La labor de prevención de las lesiones y problemas físicos hay que tenerla muy en cuenta. “Para minimizar las ampollas y las rozaduras hay que ponerse vaselina en las axilas, las ingles y los dedos de los pies. También hay que proteger los pezones con tiritas y se tienen que colocar a primera hora. Si se colocan más tarde, se pueden despegar con el sudor”, apunta el entrenador.

Se da el pistoletazo de salida. Ahora el atleta debe correr inteligentemente sin quemar antes de tiempo sus naves. “Ya dentro de carrera lo más importante es acertar con el ritmo. Muchas veces se paga el esfuerzo si empezamos a ritmos por encima de nuestras posibilidades. Lo que gastemos al principio, lo echaremos en falta al final. Incluso es mejor comenzar más lento, porque siempre hay oportunidad de aumentar la velocidad. No debemos obsesionarnos con las sensaciones que percibimos en la carrera, puesto que a veces son pasajeras”, reconoce Artero.

Es esencial hidratarse en cada uno de los avituallamientos. “La buena hidratación y la sobrecarga de hidratos nos puede dar sensación de pesadez en los primeros kilómetros. No debemos asustarnos puesto que esas sensaciones irán desapareciendo conforme pasen los kilómetros. No debemos renunciar a ninguno de los avituallamientos de la carrera, tanto de esponjas como de bebidas isotónicas. Los geles hay que probarlos previamente. Se puede tomar el primero a los 45 minutos de carrera y después ir tomando otro cada hora. El gel se toma con unos 150 a 200 ml de agua y no es recomendable mezclarlo con bebidas isotónicas”, explica Artero.

Hay que llegar lo más fresco posible a los diez kilómetros finales. De lo contrario el corredor puede encontrarse con el temido muro. “Para los 10 últimos kilómetros de carrera pocos consejos se pueden dar. Todo el pescado está vendido. Todo es el resultado del trabajo realizado los meses previos y del ritmo de carrera que has llevado anteriormente. Lo peor es que el corredor sufra el famoso muro. Si es difícil evitarlo, al menos hay que intentar minimizarlo. Llega cuando se agotan las reservas de glucógeno y se corre solo con las reservas de grasas. Si llega ese momento, hay que bajar el ritmo, tomar un gel y, si no queda remedio, ponerte a andar y esperar a que llegue la meta”, indica el atleta veterano.

Al final el corredor alcanza su ansiado sueño de trapasar la meta situada en la Plaza del Pilar. Pese a estar agotado, no tiene que perder el mínimo detalle. “Una vez que se llega a la meta, el corredor no se puede quedar parado. Tiene que seguir activo andando diez minutos tras terminar el maratón. Posteriormente se tiene que abrigar con ropa seca y estar de pie lo mínimo posible, poniendo las piernas en alto. No se recomienda hacer estiramientos, puesto que las fibras musculares están muy debilitadas. Por último, en cuanto se pueda hay que hidratarse y comenzar la reposición de las reservas energéticas, bebiendo poco a poco bebidas isotónicas y comiendo alguna barrita energética post-esfuerzo, ricas en hidratos de carbono y aminoácidos”, finaliza el técnico del Running Zaragoza.

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